domingo, 20 de febrero de 2011

Ofidio


"Un enjambre alli vimos, espantoso,
de fieras sierpes de diversas menas,
que aun me hiela la sangre temeroso"

                                                           (Divina Comedia. Inf. Canto XXIV)

Séptimo foso del octavo círculo, aquí se castiga a los ladrones, 
en especial a ladrones sacrílegos.
Los condenados se ven entre miles de horrorosas serpientes hacinadas, jamás vistas en el
mundo de los vivos. Son picados por ellas y se abrasan en vivo fuego, hasta que poco a poco
van renaciendo de sus cenizas y recobran su anterior forma, para volver a repetir
eternamente este tormento. Están los pecadores desnudos y con las manos atadas con sierpes
por su espalda. Con su cola y cabeza, les atraviesan traspasando su torso por los riñones
para anudarse en su delantera.
También las almas de esta región infernal, se transforman en serpientes 
espantosas al ser atacadas y luego recuperan su forma al atacar a otros sufrientes allí.


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